Hoy, 25 de noviembre, conmemoramos el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia de Género. Esta jornada nos recuerda la importancia de construir una sociedad basada en el respeto, la igualdad y la convivencia pacífica.
Desde la escuela creemos que la educación es una herramienta fundamental para prevenir cualquier forma de violencia. Educar significa aprender a respetar al otro tal como es, sin juzgar, sin querer cambiarlo y entendiendo que la diferencia nos enriquece como personas y como comunidad. Cada alumno, cada alumna, cada persona es única y merece ser valorada por lo que es.
También es esencial aprender a resolver los conflictos desde el diálogo. Hablar, escuchar y buscar acuerdos son caminos que nos ayudan a entendernos y a crecer juntos. El diálogo es el antídoto contra la violencia; es el espacio donde podemos expresar nuestras emociones y encontrar soluciones desde el respeto y la empatía.
No debemos olvidar tampoco la importancia de no etiquetar a nadie por su forma de ser, vestir o pensar. Las etiquetas limitan, hacen daño y generan distancia. Solo desde la comprensión y la aceptación podemos crear un entorno donde todos se sientan libres de ser como son, sin miedo ni discriminación.
Hoy también se nos invita a denunciar las injusticias. Ante cualquier situación de violencia, burla o comentario ofensivo, no podemos callar. Denunciar es un acto de responsabilidad y de coraje. El silencio nos hace cómplices; alzar la voz nos hace parte de un cambio necesario.
Como comunidad educativa, reafirmamos nuestro compromiso con la igualdad de género, el respeto y la convivencia. Educar en valores es sembrar futuro, es construir un mundo donde amar no haga daño, donde la libertad sea real para todos y cada persona pueda vivir con dignidad y sin miedo.
Hoy, y cada día, di sí al respeto, al diálogo y a la igualdad. Di no a la violencia.

